
El arché, arjé o argé, es un término en filosofía que se refiere al principio o el elemento del que se compone todo lo que existe. La traducción literal de arché en castellano es “principio”, y hace una clara referencia al concepto. El arché se caracteriza porque está en el principio temporal y de él se genera todo, es el elemento constitutivo de toda la realidad y determina las características y los procesos a los que está sometido todo lo que existe.
Los filósofos presocráticos (los que vivieron antes que Sócrates en Grecia, en el siglo V aC) se empeñaron en desentrañar cual era el arché, y cada uno de ellos propuso una sustancia como constitutiva del Universo. Estos son los filósofos presocráticos, cada uno con su arjé correspondiente:
El arché de los primeros filósofos
- Tales de Mileto: Agua
- Anaximandro: Apeiron (lo indeterminado)
- Anaxímenes: Aire
- Heráclito: Fuego
El arché de los últimos presocráticos
- Pitágoras: El número
- Parménides: El Ser
- Empédocles: Los elementos
- Anaxágoras: Homeomerías
- Demócrito: Átomos

