
Pirámide de Chichén Itzá (antes de 800 d.C.). Península del Yucatán, México.
La Pirámide de Chichén Itzá es la más famosa de la cultura maya y constituyó el centro político y económico de la civilización maya. Sus distintas estructuras, la pirámide de Kukulkán, el templo de Chac Mol, el Grupo de las Mil Columnas y el Gran Juego de Pelota aún se pueden visitar en la actualidad y demuestran un gran compromiso por la composición y el espacio arquitectónicos.
Machu Picchu (1460 – 1470). Machu Picchu, Perú.
En el siglo XV, el emperador inca Pachacutec construyó una ciudad en las nubes de la montaña conocida como Machu Picchu (“antigua montaña”). Fue abandonado por los Incas debido a un brote de viruela y, después de que los españoles vencieran al Imperio Inca, la ciudad permaneció “abandonada” durante tres siglos. Fue descubierta de nuevo por Hiram Bingham en 1911.
Cristo Redentor (1931). Río de Janeiro, Brasil.
Esta estatua de Jesús se eleva a unos 38 metros de altura y se encuentra en la cima de la montaña Corcovado, dominando Río de Janeiro. Diseñada por el escultor brasileño Heitor da Silva Costa y creada por el escultor francés Paul Landowski, es uno de los monumentos más conocidos del mundo. Se tardaron cinco años en construirla y se inauguró el 12 de octubre de 1931.
Petra (9 a.C. – 40 d.C.). Petra, Jordania.
Al borde del desierto árabe, Petra era la resplandeciente capital del Imperio Nabataean del rey Aretas IV (9 a.C. a 40 d.C.). Maestros de la tecnología del agua, los Nabataeanos proporcionaron a la ciudad grandes construcciones de túneles y cámaras de agua. Un teatro, construido según los cánones grecorromanos, ofrecía espacio para 4.000 espectadores.
La Gran Muralla china (220 a.C. y 1368 – 1644 d.C.). China.
La Gran Muralla china se construyó para enlazar las fortificaciones existentes en un sistema de defensa unido e impedir las invasiones de las tribus mongolas fuera de China. Se trata del monumento más grande jamás construido por el hombre y el único visible desde el espacio.
Coliseo romano (70 – 82 d.C.). Roma, Italia.
Este gran anfiteatro situado en el centro de Roma fue construido para dar favores a los buenos luchadores legionarios y para celebrar la gloria del Imperio Romano. Su diseño aún se conserva y prácticamente todos los estadios modernos de deportes 2000 años más tarde siguen llevando la marca inconfundible del diseño original del Coliseo.
El Taj Mahal (1630 a.C.). Agra, India.
Este inmenso mausoleo se construyó bajo las órdenes de Shah Jahan, el quinto emperador mogul musulmán, en memoria de su amada y última esposa. Construido con mármol blanco en medio de extendidos jardines, el Taj Mahal se considera la joya más perfecta de arte musulmán en la India.