En muchas ocasiones nos hemos visto en la necesidad de recalentar una determinada comida, ya por que sobró del día anterior o por qué por razones de trabajo y especialmente tiempo, tenemos que recalentarla varias horas después de haberla cocinado.
Vamos a comentar unos datos, donde si bien, no es nocivo del todo, puede llegar a darse unas determinadas circunstancias,ya que durante el tiempo que el alimento permanece a temperatura ambiente, unos microorganismos pueden comenzar a desarrollarse de nuevo en el alimento (pueden proceder de los cubiertos, de tu saliva, ..etc) y comienza de nuevo la competencia por los nutrientes de la comida en cuestión. Esta competencia y lucha dificulta la predominancia de unos microorganismos sobre otros. Cada vez que recalientas haces una selección: eliminas todos los microorganismos excepto los termorresistentes, que cada vez son más numerosos, hasta que al final están en número suficiente como para causarte la enfermedad.
Por este motivo, estos microorganismos son los qué pueden poner en peligro nuestra salud, si hacemos un abuso excesivo de esta técnica, tan obligada a diario pero con ciertos riesgos.

